Recubrimientos diseñados para cumplir altos estándares de higiene, resistencia química y facilidad de limpieza. Están formulados para soportar procesos constantes de lavado, tránsito de montacargas, derrames y contacto con agentes sanitizantes.
Estos sistemas ayudan a mantener ambientes funcionales, reduciendo riesgos de contaminación cruzada y cumpliendo normativas sanitarias.